Las luces del horóscopo.

El horóscopo. La nueva religión del S. XXI. Ante la falta de guía  moral y espiritual características de la posmodernidad, no son pocas las nuevas formas de espiritualidad que surgen intentando apaciguar nuestras almas. El horóscopo, una de las modas new age con más éxito entre los jóvenes. Y no es para menos, os lo dice un piscis que casualidad o no, es un cliché de lo que se supone que marca su horóscopo. Pero quedarse ahí es quedarse en la superficie. 


En la astrología, elemento común de explicación cosmológica del que parte la rama del horóscopo, no solo importa tu mes de nacimiento. Importa la hora en la que naciste, el lugar, y la posición de determinados astros. Que sea complejo no es síntoma de verdad, pero si ayuda a explicar el éxito y afiliación a esta explicación de uno mismo y del mundo. Cada signo representa diferentes cosas, aunque es obvio que la caracterización seccionada de cada signo responde a elementos comunes con los que cualquiera se podría sentir identificado. Entonces, ¿por qué a la gente le mueve tanto por dentro el horóscopo?


Porque la mente sensible procesa a un ritmo, y la racional a otro. Estamos constantemente procesando información que aparece a nuestro alrededor sin darnos cuenta. Aquí es donde nos vemos fuertemente influidos por nuestros propios sesgos.  Estos están relacionados con la intuición, y no con la razón o el análisis. En el caso concreto del horóscopo, es el Efecto Forer o Barnum el que explica la tendencia que tenemos los humanos a aceptar generalizaciones sobre nuestra personalidad, mediante atajos cognitivos. Esto está relacionado con la forma que tiene la mente de crear sensación de  identidad, y el sentido de uno mismo.


Por tanto, no es de extrañar que al ver explicaciones sobre la naturaleza de nuestro signo (que no es más que una explicación sobre parte de la condición humana, generalizaciones aplicables a cualquier persona), sintamos una especie de revelación, la sensación de que se ha cerrado la explicación a algo que intuíamos, pero a lo que no acabamos de encontrar  sentido. La ilusión de correlación también juega un factor importante. Aplicamos generalidades sobre hechos concretos de nuestra vida, y las amoldamos a estos. Indudablemente, el horóscopo no posee ninguna validación científica. Y aún así, ayuda cada día a miles de personas a encontrar cierto sentido en una época de constante cambio y descrédito.


Y la búsqueda del sentido se ha vuelto muy importante, en un mundo dominado únicamente por las lógicas de la rentabilidad y la producción. Que cada uno crea lo que quiera, mientras no dañe a los demás. Por parte de quien escribe. bienvenida sea cualquier cosa que ayude a entenderte a ti mismo y al mundo que te rodea. Hay gente que de verdad cree que su vida está determinada por los astros, y gente que cree que si ve un gato negro morirá. Y gente que cree aquello que dicen los políticos, o los famosos, o que se cree las campañas sociales y medioambientales. Campañas de las mismas empresas responsables de contaminar el mundo, y  de que hayamos entrado en la fase histórica del control y la dominación monopolística.


Realmente no sabemos nada, y engañarte con tus sesgos cognitivos no parece peor que engañarse creyendo en la meritocracia.  Que cada uno crea en lo que quiera, en mi caso sé que Júpiter nunca me hará trabajar por 900 euros al mes, como si haría Amancio Ortega.

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